| El senador Edward M. Kennedy vivió 15 meses con un tumor incurable en el cerebro, un poco más tiempo que lo habitual para un paciente de más de 70 años. Y quizás igualmente importante fue que vivió bien esos meses, siendo capaz de trabajar casi hasta el final, navegar por las agitadas aguas de Nueva Inglaterra que él adoraba, ayudar a elegir a un presidente que apoyaba e incluso regalarle un perro. A Kennedy se le diagnosticó un glioma maligno, un tumor canceroso del cerebro, después de sufrir convulsiones en su casa en mayo del 2008. Fue operado dos semanas después y luego sometido a quimioterapia durante y después de radiación, dijo su familia. El tiempo es importante para cualquier paciente de cáncer. La calidad de vida, no sólo cuánto tiempo puedan ganar, es cada vez más el enfoque para las personas con enfermedades terminales, afirman los oncólogos. También es una de las metas principales en los tratamientos para tumores del cerebro, en vista de que estas terapias normalmente no permiten ganar mucho tiempo. "Los adelantos que hemos hecho para prolongar la supervivencia no son tan grandes como nos gustaría que fueran, pero las personas han obtenido una mejor calidad de vida hasta el final", dijo el doctor Matthew Ewend, jefe de neurocirugía en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. Hay mucho que admirarle a Kennedy por la forma en que pasó sus últimos meses, dijo el doctor Len Lichtenfeld, subdirector de la Sociedad Oncológica Estadounidense. "Este es un hombre que tenía una enfermedad grave y fatal, y él lo sabía. A pesar de su enfermedad, continuó adelante lo mejor que pudo", dijo Lichtenfeld. Subrayó que las celebridades "son representantes públicos de millones de personas que tienen estos problemas". Cuando se recibe tratamiento y puede vivir la vida al máximo, da esperanzas a otros pacientes, agregó Lichtenfeld. "Los tratamientos están manteniendo al cáncer bajo control durante más tiempo", dijo Gilbert. Tras frenarse el crecimiento del tumor, los pacientes "conservan su funcionamiento y con ello, su calidad de vida", dijo el doctor Mark Gilbert, un experto en tumor del cerebro en el Centro de Cáncer M.D. Anderson de la Universidad de Texas en Houston. La investigación para combatir el cáncer fue una causa que Kennedy abanderó durante mucho tiempo antes de conocerse su enfermedad, recordó el director de la sociedad oncológica, John Seffrin, en una declaración. Kennedy ayudó a reformar la Ley Nacional de Cáncer de 1971, "guiar a la industria del tabaco" con una legislación que le diera a la Administración de Alimentos y Medicinas autoridad para regular los productos de tabaco, y respaldó la expansión del Programa del Seguro de Salud Infantil con un aumento en los impuestos a este cultivo, agregó la declaración. |