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Un campo de plátanos destruido después de una fumigación en la población de La Hormiga, Colombia, cerca de la frontera con Ecuador.
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Wálter Fanganiello Maierovitch
San Pablo, Brasil
El Plan Colombia fue concebido en el gobierno del demócrata Bill Clinton, por el general Barry Mc-Caffrey, héroe de guerra en el Vietnam y elegido como zar antidrogas de la Casa Blanca, a pesar de ser republicano.
El millonario y militarizado "Plan Colombia" le fue impuesto al presidente Andrés Pastrana. Para el general Mc-Caffrey, la solución sería la erradicación de las hojas de coca, usadas como materia prima en la elaboración del clorhidrato de cocaína.
Todo muy simple, en la visión del antedicho zar: sin coca, es el fin de la cocaína. Entonces, se contrataron aviones de la estadounidense Dyn Corp para esparcir herbicida en las áreas de cultivo de coca.
El herbicida elegido y esparcido por los aviones fue "glifosato", vendido por Monsanto. Se puede encontrarlo en los supermercados brasileños.
Para esparcir el herbicida, la empresa privada Dyn Corp recibió US$ 170 millones, en cinco años de Plan Colombia.
No se sabe cuánto lucró Monsanto, por las toneladas de glifosato esparcidas.
No hace falta decir que el Plan Colombia fue un fracaso.
Las áreas de plantío de coca migraron, incluso hacia Perú y Bolivia. También hacia las reservas y los parques ecológicos colombianos, donde estaba prohibida la fumigación. Se abrieron claros en la floresta amazónica (del lado colombiano) para el plantío de coca, es decir, en áreas donde estaba prohibido esparcir herbicida.
Según fotografías tomadas vía satélite, el plantío migró y, en los cinco años de Plan Colombia, las áreas siguieron del mismo tamaño. Es decir, ni un ejemplar de coca menos, aunque estuvieran en otras áreas.
Nada afectó la producción del clorhidrato de cocaína. Y en ningún momento se verificaron las "narices" consumidoras agitadas, por el riesgo de abstinencia. La industria de las drogas no fue afectada y los bolsillos de los "barones" del tráfico no perdieron ningún centavo.
Los daños ecológicos fueron enormes en Colombia. También en Ecuador, en la región de frontera. Los vientos llevaron los herbicidas al territorio ecuatoriano. Y las aguas de los ríos penetrantes, como el San Miguel, se contaminaron por el glifosato.
La población ribereña perdió plantaciones y animales que bebían en los ríos contaminados por el glifosato. Indígenas se enfermaron. Muchos fueron internados en hospitales, por la intoxicación.
Para que usted tenga una idea, en 2004, cuando Ecuador fue sede del concurso de miss Universo, los jardines de la embajada de EE.UU. fueron invadidos por activistas de los derechos humanos. Dichos activistas esparcieron glifosato por los jardines y todas las plantas secaron y murieron.
Con Rafael Correa en la presidencia, Ecuador intentó un resarcimiento amigable con Colombia y EE.UU. Una indemnización pecuniaria para distribuirle a la población afectada y, también, necesaria para la recuperación ambiental.
Los entendimientos fueron suspendidos cuando aviones colombianos, en 2008, invadieron el territorio de Ecuador y mataron a Raul Reyes, segundo hombre de las Farc (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). Él estaba en el territorio ecuatoriano, cerca de la divisa con Colombia.
Ahora, con las relaciones diplomáticas interrumpidas (las comerciales no están suspendidas), el presidente de Ecuador acaba de proponer una acción indemnizatoria contra Colombia, con un pedido acumulativo de suspensión de las fumigaciones en el área cerca de la frontera. Se pide a la Corte de Haya que establezca distancias, de modo que se cree una franja de protección.
Las autoridades colombianas, sobre la acción de Ecuador, ya hablan de estado de necesidad, es decir, las Farc habían puesto, en la región de frontera y debajo de los arbustos de coca, minas explosivas. Tal situación impedía, según los colombianos, la erradicación manual.
Ayer, Colombia fue citada, por la embajada en Holanda, para defenderse. El plazo para contestar termina, pasmense, en marzo de 2010. Por lo visto, va a demorar más que el denominado "proceso del mensalão", que tramita en el Supremo Tribunal Federal de Brasil.
Nota Breve. El gobierno de Ecuador fue a la Corte Internacional de Justicia (conocida como Corte de Haya), creada en 1945 y que tiene una función arbitral, con relación a los conflictos en las fronteras.
Incluso, las indemnizaciones son correctas y estas, por ejemplo, no dependen del éxito o del fracaso de un Plan como el Plan Colombia.
Terra Magazine