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EFE
Una familia indígena espera su turno para registrarse para las elecciones del 6 de diciembre en una unidad móvil de empadronamiento en San Miguel del Bala, en la Amazonía boliviana.
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Helen Álvarez Virreira
La Paz, Bolivia
Manfred Reyes Villa está seguro de que será elegido presidente de Bolivia en las elecciones del 6 de diciembre de este año y se considera el principal contrincante de Evo Morales, actual mandatario del país y candidato por el Movimiento al Socialismo (MAS).
Militar, cuatro veces alcalde y prefecto del departamento de Cochabamba. En las elecciones de 2002, las encuestas lo colocaban entre los favoritos, pero al parecer la "guerra sucia" electoral emprendida por el MNR, el partido del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, le restó votos. Igual se alió con él, en 2003, cuando la crisis política amenazaba con derrocar al mandatario. Dio un paso al costado días antes de la caída.
Ahora, Reyes Villa postula por el Plan Progreso para Bolivia Convergencia Nacional, pues su partido, Nueva Fuerza Republicana, perdió su personería jurídica. Su acompañante es el ex prefecto de Pando Leopoldo Fernández, quien se encuentra recluido en el penal de San Pedro, acusado de haber promovido una masacre de campesinos en la localidad amazónica de Porvenir.
Terra Magazine: ¿Qué le animó a presentar su candidatura a pesar de que las encuestas reflejan un triunfo casi seguro de Evo Morales?
Manfred Reyes Villa: Seguramente habría un triunfo seguro en el pasado, pero hoy las cosas van cambiado, cada vez que va a pasando el tiempo y se muestra la articulación de la mayoría de los bolivianos que, igual que yo, quieren recuperar la república de Bolivia, quieren recuperar el estado de derecho, quieren recuperar el respeto a los derechos humanos, la institucionalidad, los derechos.
El frente amplio en el que estaban trabajando no llegó a concretarse ¿cuáles han sido las dificultades? ¿Fue el protagonismo?
No hubo un desprendimiento de parte de algunos candidatos, sin querer dar nombres, pero hubo bastante presión. Cada uno creía que podía ser salvador de Bolivia y no hemos podido interactuar con todas las autoridades departamentales, institucionales, para lograr ese frente amplio que se trataba de conformar.
¿Usted a quién hubiera apoyado?
A cualquiera que tuviera una base social importante, en cualquiera de las regiones. Porque aquí no se trata de hacer entre cuatro paredes un contubernio político y decir éste es el candidato. Tenemos que tener una lectura clara de lo que dice la población. Por eso yo sugería que hagamos una encuesta y al que esté primero a ese lo apoyaremos; una encuesta creíble, porque encuestas hay pero creíbles, no.
¿Usted cree que podía haber sido ese candidato?
Yo creía que podía ser ese candidato, aunque también podía ser otro y yo apoyarlo. No es fácil frente a la situación que está atravesando el país. Entonces queríamos tener la figura muy clara del apoyo a la población. Yo creí que podía ser, pero si no era yo estaba decidido a apoyar a la persona que sea apoyada por el pueblo.
¿Cómo piensa enfocar su campaña, considerando los resultados de las últimas encuestas?
Llegaremos a todos los sectores; somos los que mayor crecimiento hemos tenido desde el principio y hemos empezado con menos de 4% antes de hacer el acuerdo con Leopoldo Fernández; yo ya estoy primero en las encuestas de los candidatos opositores. Con ese acuerdo se articula una unidad nacional, de donde se bajan varios candidatos, fuertes: Víctor Hugo Cárdenas, Germán Antelo con el MNR y Tuto Quiroga, y les devolvemos la fe a los bolivianos que tienen una alternativa por donde ir. Imagínese si hubiéramos sido cuatro o cinco candidatos, una dispersión de voto increíble. Yo valoro a todos los que he nombrado por ese desprendimiento.
Algunos analistas dicen que usted apunta a la polarización del voto...
Seguramente se va a iniciar con la polarización; es más, ya está polarizada. Pero yo voy a tratar de ganarme los otros sectores, porque la ventaja que tengo es que he hecho carrera. No digo que sea fácil ganar una elección, pero más difícil es sostenerse y yo me he sostenido.
¿Cómo creé usted que puede afectar a su campaña el veto del Comité pro Santa Cruz al ingreso del Presidente a la Expocruz?
A mí no me va afectar, porque el Comité Cívico no me apoyó, ni el Prefecto de Santa Cruz. Vea que grupos radicales de extrema derecha no me apoyan, porque nosotros representamos la bolivianidad. Este es un movimiento patriótico que se ha juntado, no para un tema electoralista, para derrocar a Evo Morales, sino para un proyecto político sostenible en el tiempo. Voy a priorizar la descentralizar profunda, las autonomías y cambios profundos que voy a realizar. Por ejemplo no estoy de acuerdo con un sistema anacrónico presidencialista, donde se impone el fascismo, el control del poder en una sola persona, cuando más bien las regiones tienen que tener poder. El sistema parlamentarista tiene que imponerse. No necesitamos inventar la pólvora, pero podemos copiar lo bueno de los países con sistema parlamentarista.
¿Eso quiere decir que, en caso de ganar, usted promovería cambios a la Constitución?
Tenemos que promover cambios. Una Constitución tiene que ser un cambio social, no puede ser una imposición de un modelo totalitario. Hay artículos excelentes en la Constitución Política del Estado, que incluyen a sectores excluidos. Perfecto, aplaudimos, los valoramos. Pero hay artículos que nos dividen, no los podemos mantener.
¿Cómo cuales?
Yo voy a ser un presidente que a como dé lugar recupere los poderes del Estado, pero con independencia. Uno de esos es el Poder Judicial. Ese es un artículo que hay que cambiar en la Constitución. Otro artículo que nos va a dividir es el de las 36 nacionalidades. Nosotros respetamos las etnias, respetamos el país pluricultural, multiétnico, pero dividir 36 nacionalidades, con autodeterminación con sus leyes propias, pobre Bolivia, nos vamos a matar.
La Constitución dice con libre determinación... (arts. 2, 30, 289)
La Constitución dice con autodeterminación¿ Ellos pueden definir como les da la gana, ya no será un país uninacional, será plurinacional, son temas profundos que nos dividen más. La inclusión será un factor determinante en nuestro gobierno y obviamente es una Constitución racista, una Constitución excluyente que da prerrogativas a sectores rurales y no a sectores urbanos. En los sectores urbanos hay pobreza, hay miseria en las laderas. Entonces, yo no creo que esta Constitución sea el pacto social que necesita el país.
Usted ha hecho binomio con Leopoldo Fernández ¿qué lo ha llevado a tomar esa decisión? ¿De quién ha sido la idea?
Sinceramente, y no es egolatría, la idea ha sido de Manfred Reyes Villa exclusivamente. Un día he decidido invitar al señor Leopoldo Fernández, quien es víctima de la falta de seguridad jurídica, de la intolerancia.
Samuel Doria Medina ha dicho que a él también le propusieron el binomio con Leopoldo Fernández...
No es cierto, eso es buscar notoriedad para hacer la noticia; tenemos que ser serios y responsables con el país. Yo lo he planteado, yo lo he hecho, eso es lo que vale y esa es la verdad, porque ahí está. Pero además ambos hemos sido víctimas del totalitarismo. Manfred Reyes Villa es víctima del incendio de la Prefectura; por de tratar de derrocarlo, tres muertos, más de 200 heridos, seguramente podía haberse desatado un guerra civil inducida por el gobierno. Luego con mayor experticia van a Pando y pasa lo que ha ocurrido.
Hay mucha gente que ve en usted a una derecha que le ha hecho mucho daño al país y que ve también responsabilidades por la masacre de octubre de 2003...
Es gente que trata de meternos a la derecha, cuando yo tengo en mi haber el pago de la deuda social en Cochabamba. Si yo nunca he sido ministro, ni senador, ni diputado; he sido alcalde y a quienes he atendido más ha sido a la gente pobre. A qué derecha me pueden meter a mí. Mi pensamiento y mis acciones siempre han sido, desde que he sido candidato para la presidencia, de centro izquierda, ayudando a la gente más pobre.
¿Y respecto a la alianza que hizo en octubre de 2003?
Yo tenía una alianza en función de ponerle el hombro al país. Si hubiera querido aliarme con Gonzalo Sánchez de Lozada, lo hubiera hecho desde el principio. Le dije no. Pero cuando el caos, la anarquía reinaba en el país, nosotros decidimos ponerle el hombro, no a Sánchez de Lozada, sino a la democracia, a la situación crítica que estaba pasando Bolivia. Ingresamos el 6 de agosto. Yo no tomaba ninguna decisión, porque estaba fuera del país y teníamos tres ministros con decisiones periféricas. Apoyamos sin ninguna condición, a los dos meses se cayó ese gobierno. Entonces, le pusimos el hombro a la democracia, no a un presidente.
¿Cuál considera su mayor fortaleza y cuál su mayor debilidad?
Mi mayor fortaleza es la experiencia en el manejo de la administración pública. Mi debilidad es que no tenemos una sigla política, hemos logrado prestarnos una sigla en el ámbito actual coyuntural político.
¿De no ganar las elecciones que ha previsto para el futuro?
Grave para Bolivia, porque se va a profundizar el modelo totalitario. Pero yo estoy seguro de que voy a ser presidente de Bolivia, porque la mayoría de los bolivianos quieren recuperar la unidad, quieren vivir en certidumbre, en paz en Bolivia y con oportunidades de trabajo.
Terra Magazine