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Paola Ugaz/Terra Magazine
"Nosotros tenemos que decir que la política es limpia, sana, quienes no son limpios o no son sanos son los que ejercen la política, pero la política es lo más maravilloso que puede existir", dice Simón.
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Paola Ugaz
Lima, Perú
En entrevista con Terra magazine, el ex Primer Ministro de Perú, Yehude Simón, afirmó que "vivió un infierno" cuando fue detenido injustamente en 1992 durante el gobierno de Alberto Fujimori por ocho años, acusado de pertenecer al área legal del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru.
Desde que entró en la prisión Miguel Castro Castro, al este de Lima, diversas entidades civiles así como Amnistía Internacional pidieron su liberación que finalmente se realizó cuando cayó el gobierno de Fujimori en el año 2000.
Luego resurgiendo como el ave fénix, Simón fue elegido como Presidente Regional del norteño departamento de Lambayeque, en dos ocasiones, y luego fue elegido por el presidente peruano, Alan García, como el primer ministro que reemplazó a Jorge del Castillo en octubre del año pasado.
Simón, de profesión abogado y de 62 años de edad, reflexiona de sus años dentro de la prisión al tiempo que reitera su intención de postular a la presidencia en las próximas elecciones de 2011.
¿Qué opina de la sentencia de 25 años que ha recibido el ex presidente Fujimori por violaciones a los delitos de lesa humanidad?
Que están ajustados a la realidad, ¿no? Somos respetuosos de un poder judicial que actuó de manera totalmente imparcial, al margen de lo que pueda significar el dolor de una persona, cualquiera que ésta sea, de estar en prisión, sin embargo tuvo un juicio y debía tener una condena, eso es lo que se ajusto a la realidad.
¿Usted guarda rencor hacia Fujimori por haber sido encarcelado injustamente en su gobierno?
No, yo creo que el Perú necesita de una reconciliación, ¿no? para mí la cárcel fue terriblemente dolorosa, las condiciones fueron totalmente dramáticas, no son las condiciones de ahora, si no fueron unas condiciones bien especiales, los que vivimos ahí sabemos de qué estamos hablando.
¿Qué pasaba en esos años en las cárceles peruanas?
Estábamos totalmente aislados, vivíamos en celdas pequeñitas, teníamos solo media hora de paseo en el patio, a la familia se le veía originalmente cada tres meses...
¿Y cómo eran los cuartos?
Eran diminutos y los baños no existían prácticamente, teníamos algunos litros de agua para tres personas. Estabas encerrado, no podías leer, no podías hacer nada, tus necesidades fisiológicas las hacías en una celda que no tenía agua, eso fue horroroso, pero yo soy de las personas que no viven del pasado.
¿Y cómo se sobrevive emocionalmente?
Para mí eso fue...(silencio), tremendo. El dolor de la familia y el dolor de perder la libertad no se puede darle un valor, o decir qué significó porque muchos terminan enfermos, mental y sicológicamente, la ventaja personal es que tuve la fuerza suficiente para pensar y repensar en el país, y escribir, pero es evidente que una cárcel te afecta, y hace daño, no solamente a la persona que está presa, si no a la familia.
¿Usted se hizo bibliotecario en el Penal Castro Castro?
Yo fui bibliotecario durante la época del general de la policía (Gustavo) Carrión, es decir casi todos los años últimos en que estuve preso. De esa época surgió una leyenda negra que le pedí perdón a (Alberto) Fujimori, hecho que me pareció bien grotesco que de alguna gente haya salido ese rumor.
En principio, quiero decirte que no tengo ninguna cosa de por qué arrepentirme, y la visita que hizo Fujimori al penal fue un reconocimiento de que el penal había cambiado, de los tiempos en que fui congresista (de 1985 a 1990), porque los internos andaban con cuchilla, con droga y con granadas en la mano, y cuando estuve en el penal Castro Castro la situación cambió y ese fue el reconocimiento a Fujimori por el cambio realizado.
¿Por qué se realizó ese cambio en las cárceles?
Fue porque cambiaron las políticas carcelarias, pero de esos días surge la leyenda que se ha hecho con respecto al perdón que le pedí al ex presidente Fujimori, lo que es totalmente falso.
Uno tiene que tener la capacidad de reconocer las cosas buenas de cada gobernante, yo he dicho hace poco que el ex presidente Fernando Belaunde (1980-85) con su lema "el Perú como doctrina", fue una maravilla; entonces el orden de los penales que se realizó en la época del presidente Fujimori, me parece bueno, el penal no tiene porqué ser el infierno, hay que humanizarlo, hay que darle oportunidad para que las personas que están internas ahí, las que son culpables -no las inocentes porque las inocentes no tendrían porqué estar encarceladas- tienen que tener también derecho de reencontrarse con la sociedad.
El hecho que hayas perdido la libertad por algunos meses o años no significa hundirlos en el infierno, entonces hay que poner un poco de orden y hacer productivas las cárceles, pienso que hay cosas buenas que han hecho cada gobernante en medio de sus errores.
Para usted, ¿el penal fue un infierno?
El penal en la época que nosotros vivimos fue un infierno. Si bien es cierto los penales siempre son un infierno, sin embargo esa época fue... (silencio) más que eso, porque se trataba de quitarle la dignidad a los presos, y gracias al trabajo del padre Hubert Lanssier, y gracias al trabajo de la Iglesia católica, evangélica y organismos de derechos humanos, se nos permitió que un porcentaje elevado de presos no pierdan su dignidad porque lo más grave que tiene alguien es perder eso...
¿El paso por la cárcel impulsó sus ganas de hacer política?
Yo creo en la política, y creo que la política no tiene porqué ser indigna y me parece horroroso que los jóvenes o la gente piense que el político es el corrupto, es el flojo, el vago, el que se aprovecha y eso es grave. Nosotros tenemos que decir que la política es limpia, que es sana, quienes no son limpios o no son sanos en todo caso son las personas que ejercen la política, pero la política es lo más maravilloso que puede existir, porque la política es la que decide la suerte de todo un país.
Hay pueblos que son desarrollados gracias a las buenas políticas, pero hace 20 años atrás se empezó a impulsar esto de que político igual corrupto, y eso para mí es detestable.
¿Es completamente segura su postulación a la presidencia en el 2011?
Totalmente segura, no tengo ninguna duda. Desde que salí del gabinete nos hemos puesto a trabajar directamente en nuestro crecimiento y la organización del partido. Siguiendo el ejemplo del presidente Belaunde estoy haciendo contacto con los pueblos y sobre todo tratando de tener una relación más directa con la población, con hombres y mujeres, o sea tratar de humanizar la política, tratar de bajarla del cielo y ponerla a la tierra.
¿Y por qué cree que existe la imagen de que el gobierno favorece a la empresa privada por encima de la población como ocurrió en el caso del "Petrogate"?
Porque siempre habrán vivos que traten de aprovechar las amistades o las relaciones que tienen para poder llevar agua para su molino, acuérdate es la historia del Perú y tenemos que transformarla...
Pero, ¿cómo?
Practicando lo que decimos, este es un país que necesita mucha inversión privada pero no necesariamente la inversión privada tiene que ser una inversión sucia. Yo conozco cientos de empresarios limpios y que trabajan limpiamente por el país.
¿Y cuál sería su vacuna contra la corrupción en un eventual gobierno suyo?
La total transparencia, cumplir con las normas y el programa que hemos presentado, y a la vez luchar contra la corrupción, es decir si yo hoy me estoy reuniendo con estos empresarios, que la gente sepa que me he reunido con estos empresarios en una página web, como lo hemos hecho cuando fui presidente regional de Lambayeque y como lo he hecho cuando fui primer ministro, yo no oculto mis reuniones, las hago públicas.
Si mañana me entrevisto con A, con B, con C o con Z las hago públicas, si son personas que la población no quiere pero me estoy reuniendo, lo informo no puedo hacer nada a escondidas, lo peor que puede hacer un político en un país donde cunde la desconfianza es hacer las cosas a escondidas.
¿Cómo serían las relaciones con Bolivia y con Chile en un eventual gobierno suyo?
Creo que Evo Morales puede ser un buen presidente para Bolivia, entiendo que es un aymara y por lo tanto respeto que su cultura es diferente a la nuestra, pero en su comportamiento frente al país, frente al Perú no ha sido lo más destacado.
Las ofensas constantes al presidente García creo que son graves porque está ofendiendo a todo el país, y que comenzaron con Evo desde su ataque en que le dijo que lo conocía (al presidente) más flaco y ahora está más gordo y más imperialista que es una falta de respeto que ningún país en el mundo haría, nunca lo hizo Nixon con Mao, y nunca lo hizo Kennedy con Fidel, ¿no es cierto? Jamás.
Ningún presidente por más rivales que sean ofende a otro presidente, Evo ahí se equivocó, creo que América Latina ahí perdió la calidad en su trato, se han vuelto más informales, el insulto a un presidente termina haciéndole el favor al presidente que es insultado.
En cuánto a Chile, se ha hecho bien en presentar el tema de la delimitación territorial a la Haya, ellos serán quienes definan y ha hecho bien el presidente Alan García en señalar lo que ocurre entre Bolivia y Chile, lo que ha permitido que Chile defina si le da la salida al mar a Bolivia, y que se pronuncien los candidatos chilenos a la presidencia.
¿Fue positivo entonces el anuncio de García?
Claro, eso no significa pelear con Chile, eso significa oiga, qué está pasando, se va a poner las cosas en claro. A Chile tenemos que mirarlo de igual a igual, ni inferiores y superiores, somos iguales, somos pares, si de riqueza se trata, Perú es más rico que Chile y en el tema territorial se ha hecho bien en ir a una instancia totalmente ajena al Perú y a Chile y ver si el reclamo es justo o no es justo.
Por último, ¿cuál será el mensaje de su campaña presidencial?
Será proponer un Estado que ve la mejor calidad de educación, que dé la mejor calidad de salud para todos los peruanos sin excepción, y que se desarrolle la agricultura que es el tema fundamental para los peruanos, sin dejar de lado, la minería que da dinero a través del canon a muchas regiones del país.
Terra Magazine