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Cantimploras ecológicas, la nueva moda en EEUU

Lynn Hasselberger/Divulgação
Algunas cantimploras traen fundas para llevar un iPhone, tarjetas de crédito, documentos y dinero. Los precios oscilan entre los 30 y 140 dólares.

Pablo Calvi
Nueva York, Estados Unidos

Max se pasea por Dekalb Avenue como un típico chico de Brooklin: jeans gastados a la media pierna, chinelas negras, camisa polo a rayas horizontales y Nikky, su pequeño perrito marrón, jalando de la correa. Ah, claro, y una botella reusable de acero inoxidable asomando del morral. ¿Por qué no compra agua mineral en la tienda? Por dos motivos: "Uno: no quiero llenar el mundo de plástico; y dos: es más barato y más cool llevar mi propia botella ¿no?".

Aunque las cantimploras ya son un accesorio habitual en la Costa Oeste, mucho más abierta a las propuestas ecologistas, la moda ha comenzado a imponerse en Nueva York. Este verano, las eco-botellas ya son tema de conversación y el ítem más buscado por hipsters, amigos de la naturaleza, y de todos aquellos que quieren además ahorrarse algunos dólares en agua mineral.

"Todo comenzó cuando mi hijo empezó en su nueva escuela", le cuenta a Terra Magazine Lynn Hasselberger, eco mamá y creadora de myearth360.com, una de las tres compañías de accesorios que desarrollan estas nuevas cantimploras. "La escuela nos pedía que enviásemos a los chicos con una botella de agua todos los días", recuerda. Y el gasto en agua mineral sumaba varios cientos de dólares al mes. "Pero lo peor era la cantidad de plástico que descartábamos permanentemente".

Fue así como Hasselberger comenzó a hacer campaña: "Primero hice cantimploras de acero inoxidable para la clase de mi hijo y de pronto todos los cursos comenzaron a seguir la moda y a querer imitarlos", cuenta. "Los chicos adquieren hábitos más rápido que nosotros y además son buenos promotores de los temas ecológicos en sus casas".

Según el Earth Policy Institute, el plástico de las botellas de agua mineral descartadas es uno de los mayores agentes contaminantes tanto en tierra como en el mar. Un estudio reciente realizado por el centro de investigación ambiental revela que de las 60 millones de nuevas botellas descartadas diariamente sólo el 17% pueden ser recicladas.

"Es terrible, si las pusiésemos una junto a la otra sobre el la línea del ecuador, darían la vuelta al mundo una vez cada 3 días", ilustra Hasselberger.

Claro que la línea ya ha comenzado a acortarse, pues según los datos de la consultora Datamonitor, durante el 2008 las ventas de agua mineral cayeron por primera vez en los Estados Unidos alrededor del 14%, una cifra impresionante si se considera que hasta 2007 las cuatro gigantes del rubro, PepsiCo, Coca-Cola, Nestlé y Aquafina crecían a tasas de dos dígitos anuales y llegaron a vender más de 30.000 millones de litros de agua.

En Manhattan, en donde hasta no hace poco se podía comprar botellas de agua mineral Voss por 60 dólares y hasta los perros tenían su marca de agua embotellada -Canine Quencher-Victoria Meakin y Peter Bobley fundaron la empresa uscanteen, también dedicada a las cantimploras chic. Y su negocio ya reporta ventas por más de 100 millones de dólares, un crecimiento del 1.000% en apenas dos años.

Uscanteen tiene sin dudas su pièce de résistance: Como: un modelo de botella reutilizable que emula a la M1910, la clásica cantimplora del ejército estadounidense durante la segunda guerra mundial. La Como incluye una funda con dos bolsillos, uno para el BlackBerry o el iPhone y otro con cierre para llevar tarjetas de crédito, licencias para conducir y dinero en efectivo.

Klean Kanteen, la tercera y quizás la mayor de las fábricas de estas nuevas cantimploras, nació en Chico, California, en 2004, y desde entonces no ha dejado de crecer. Klean Kanteen es sin dudas una de las más fervientes enemigas del polietileno y desde sus cuarteles centrales se jactan de ser una de las organizaciones más verdes -eco amigables- en todo el mundo.

"Desde aquí también intentamos mantenernos lo más eco-amigables posibles", asegura Hasselberger. "Y me parece que el público valora mucho la actitud".

Seguramente, dado que según un estudio de Nielsen Co. las industrias eco-amigables y orgánicas son casi las únicas que han crecido en medio de la crisis económica con un acumulado de más del 7%. Y, claro, entre los segmentos que más ventas sumaron está el de las cantimploras cuyos precios no bajan de entre los 30 y 140 dólares.

"Es verdad que el gasto es un poco fuerte al principio, pero es normal si uno piensa que va a poder reutilizar la botella casi indefinidamente", defiende Hasselberger. "Además los modelos más coquetos son los más caros, pero los modelos prácticos son también elegantes y ayudan a ahorrar mucho dinero".

Las opiniones expresadas aquí son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente están de acuerdo con los criterios editoriales de Terra Magazine.

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