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AFP
Portada de la revista The New Yorker
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"Entiendo que la idea de la revista New Yorker fue hacer una sátira, pero no me parece que les haya salido demasiado bien". Las palabras del candidato demócrata y senador por Illinois Barack Obama sonaron tranquilas durante una larga entrevista con el ícono de CNN Larry King. Durante la charla, Obama tocó marginalmente algunos temas de la campaña, aunque su énfasis estuvo puesto en responder a la caricatura que el domingo pasado publicó la prestigiosa publicación neoyorquina.
Tras un día de idas y vueltas retóricas con su rival, el senador por Arizona John McCain, sobre la guerra en Irak y las opciones para el retiro de tropas, Obama sin embargo se mostró tranquilo y hasta comprensivo, aunque aseguró sin dudarlo: "de cualquier modo, la sátira refuerza muchas ideas equivocadas sobre mi mujer y yo".
El dibujo, publicado por The New Yorker y creado por el artista Barry Blitt, muestra al candidato demócrata junto a su mujer Michelle Obama en la Oficina Oval de la Casa Blanca. A Barack se lo ve vestido agitando los puños, vestido en la típica toga musulmana con su cabeza cubierta por un turbante. A su mujer; Michelle, Blitt la retrató en ropa de fajina, con un afro descomunal y empuñando una ametralladora AK47. Como decorado de la oficina en la Casa Blanca, sobre el hogar cuelga una foto del terrorista más buscado en el mundo, Osama Bin Laden. Y ardiendo sobre los leños del hogar, se retuerce una bandera estadounidense a medio quemar.
Las declaraciones del martes en la noche fueron las primeras que el candidato demócrata realizara en relación con la caricatura. Durante el fin de semana, Obama también debió campear un temporal cuando se conocieron las intenciones de su campaña de patrocinar de un automóvil de Nascar durante la carrera del próximo 3 de agosto.
Durante la entrevista con King, Obama dijo que la ilustración tiende a ridiculizar a toda la nación musulmana. Sin embargo, el candidato defendió la libertad de expresión cifrada en la primera enmienda constitucional.
"Le aseguro que he visto y escuchado cosas mucho peores que ésta", afirmó el candidato. "Lo que me incomoda es justamente que ese parece haber sido el juicio editorial de la revista. Aunque, claro, en última instancia esto es apenas un dibujo y no creo que los votantes se estén debanando los sesos pensando en él para decidir sus votos", agregó en tono conciliador.
La postura de Obama no sorprende. Desde el comienzo de la campaña, el candidato demócrata se ha enfocado en desmentir los rumores que una y otra vez lo asocian con el Islam. En numerosas oportunidades aseguró ser cristiano practicante y hasta tuvo un desencuentro importante con su pastor en Chicago, Jeremiah Wright. Pero el rumor que lo asocia con el Islam, echado a rodar desde los pasillos del partido republicano y que simplemente se basa en el segundo nombre del candidato "Hussein" sigue vivo en muchos de los potenciales votantes demócratas.
"Es lamentable que en este país ser considerado musulmán sea casi un insulto", le respondió Obama a King ya casi al término de la entrevista. "Y que esto además se use como táctica para asustar a la gente es aún mucho peor. Las ideas de libertad de culto y de expresión en América no tienen absolutamente nada que ver con esto", refrendó.
Terra Magazine
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