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The New York Times
Paul Krugman
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Paul Krugman
De The New York Times
El camarada Greenspan quiere que nosotros confisquemos los altos puestos de mando de la economía.
OK, no exactamente. Lo que Alan Greenspan, el ex presidente de la reserva federal -y un defensor acérrimo del libre mercado- en realidad lo que dijo fue, "Podría ser necesario que temporalmente se nacionalicen algunos bancos para facilitar una reestructuración rápida y ordenadamente". Yo estoy de acuerdo.
El caso de la nacionalización descansa en tres observaciones.
Primero, algunos bancos grandes están peligrosamente cerca de una situación crítica, de hecho, ya habrían fracasado si los inversores no esperaran el rescate del gobierno, si fuera necesario.
Segundo, los bancos necesitan ser rescatados. El colapso de los hermanos Lehman casi destruye el sistema financiero mundial, y no podemos arriesgar dejando que instituciones mucho más grandes, como el Citigroup o el Bank of America, exploten.
Tercero, mientras los bancos son rescatados, el gobierno de EE.UU. no puede permitirse, fiscal o políticamente, otorgar grandes regalos a los accionistas de los bancos.
Seamos concretos acá. Hay un oportunidad razonable -no una seguridad- que el Citi y el BofA, juntos, perderán cientos de mil millones de dólares en los próximos años. Y su capital, el excedente de sus activos sobre sus pasivos, no es, ni remotamente lo suficiente como para cubrir sus perdidas potenciales.
Podría decirse que la única razón por la que todavía no han caído es que el gobierno está actuando como un apoyo, garantizando implícitamente sus obligaciones. Pero estos son bancos zombi, imposibilitados de proveer los créditos que la economía requiere.
Para terminar su zombiedad, los bancos requieren más capital. Pero ellos no pueden conseguir más capital de los inversores privados. Así que el gobierno debe proveer los fondos necesarios.
Pero aquí está la cuestión: los fondos necesarios para retornar a estos bancos nuevamente a la vida plena, podrían exceder enormemente lo que ellos actualmente valen. El Citi y el BofA tienen un valor de mercado combinado de menos de US$30 mil millones, e inclusive ese valor está en su mayoría, sino enteramente, basado en la esperanza de que los accionistas podrán conseguir una parte de la distribución del gobierno. Y si fuera básicamente aplicar todo el dinero, el gobierno debería ganar, a cambio, el control accionario.
De todos modos, ¿no es la nacionalización antiamericana? No, ella es tan americana como el pastel de manzana.
Últimamente, el Federal Deposit Insurance Corp. (FDIC) ha estado confiscando bancos que juzga insolventes, a una tasa de cerca de dos por semana. Cuando el FDIC confisca un banco, toma posesión de los malos activos del banco, paga algunas de sus deudas, y revende la institución limpia a inversores privados. Y eso es exactamente lo que los defensores de la nacionalización temporal, quieren que suceda, no solamente con los bancos pequeños que el FDIC ha estado confiscando, sino con bancos más grandes que son similarmente insolventes.
La pregunta real es ¿por qué la administración de Obama sigue apareciendo con propuestas que suenan como posibles alternativas a la nacionalización, pero retorna con enormes repartijas a los accionistas de los bancos?.
Por ejemplo, la administración inicialmente emitió la idea de ofrecer garantías a los bancos contra las pérdidas con activos problemáticos. Esto hubiera sido un gran negocio para los accionistas de los bancos, no tanto para el resto de nosotros: cara, ellos ganan y sello, los contribuyentes, pierden.
Ahora la administración está hablando acerca de "una asociación pública-privada" para comprar los activos problemáticos de los bancos, con el gobierno prestando dinero a los inversores privados para ese propósito. Esto ofrecería a los inversores una apuesta con un solo camino: si los activos aumentan de precio, los inversores ganan; si es que caen sustancialmente, los inversores se alejarán y dejarán al gobierno como el culpado. Otra vez, cara, ello ganan, corona, nosotros perdemos.
¿Por qué simplemente no ir adelante y nacionalizar? Recuerden, cuanto más tiempo vivamos con bancos zombis, será más difícil salir de la crisis económica.
¿Cómo se haría efectiva la nacionalización? Todo lo que tiene que hacer la administración es tomar más seriamente su propio "examen de tensión", para los bancos grandes, y no ocultar los resultados cuando el banco fracase en el examen, haciendo necesaria una absorción. Sí, todo el asunto tendría un sentimiento de Claude Rains, ya que un gobierno que ha estado manteniendo abiertos, por meses, a bancos que se han declarado a si mismos horrorizados, horrorizados de los miserables estados de sus balances. Pero eso está OK.
Y una vez más, no es la meta la propiedad a largo plazo del gobierno: como la confiscación de los bancos pequeños por la FDIC todas las semanas, los bancos grandes retornarían al control privado tan pronto como sea posible. La bitácora financiera Calculated Risk sugiere que en vez de llamar nacionalización al proceso, nosotros deberíamos llamarlo "preprivatización".
La administración de Obama, dice Robert Gibbs, el vocero de la Casa Blanca , cree "que el sistema bancario controlado de forma privada es el correcto camino que recorrer". Así lo pensamos todos. Pero lo que tenemos ahora no es empresa privada, es un socialismo defectuoso: los bancos se quedan con la ventaja pero los contribuyentes soportan el riesgo. Y eso es perpetuar a los bancos zombis, bloqueando la recuperación de la economía.
Lo que queremos es un sistema en el que los bancos sean dueños tanto de los lucros como de los perjuicios. Y el camino de ese sistema corre a través de la nacionalización.
Terra Magazine