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Caso Frei: pedirían juicio contra Patricio Rojas

Alejandra Matus
Santiago, Chile

La familia del ex presidente chileno Eduardo Frei Montalva pedirá a la justicia chilena, probablemente a fin de mes, que formule cargos contra quienes intentaron encubrir su asesinato, según reveló a Terra Magazine el abogado que la representa, Alvaro Varela. Entre los inculpados podría estar el ex ministro de defensa y ex amigo de la familia, Patricio Rojas.

Frei Montalva murió el 22 de enero 1982, en la clínica Santa María. Según la versión de la época, la causa de muerte fue una infección generalizada que lo aquejó tras la operación de una hernia al hiato.

La ex senadora Carmen Frei y su hermano Eduardo Frei Ruiz-Tagle ¿quien gobernó Chile entre 1996 y 2000 y actualmente es uno de los candidatos oficialistas a la Presidencia- le pidieron al abogado de derechos humanos Alvaro Varela para que llevara el caso a la Justicia hace casi 9 años, sin más prueba que las conjeturas que habían comenzado a emerger de la investigación por el asesinato del ingeniero químico Eugenio Berríos, ocurrido en 1992.

Actualmente, dice Varela, está establecido judicialmente que el ex presidente chileno fue asesinado por envenenamiento mientras estuvo hospitalizado en la Clínica Santa María. Ahora, sostiene, sólo resta identificar a los partícipes en el crimen.

En entrevista con Terra Magazine, Varela revela que, una vez que se hayan realizado algunas diligencias pendientes ¿entre las que estaría la reconstitución de la autopsia practicada al ex mandatario- estará en condiciones de solicitar el procesamiento de los encubridores del homicidio, probablemente a fines de abril.

Entre ellos, estaría el nombre del doctor Patricio Rojas, el ex ministro de Frei Montalva, ex ministro de defensa del primer gobierno democrático al término de la dictadura de Augusto Pinochet, y ex amigo de la familia Frei, quien, según Varela, es actualmente investigado por el magistrado Alejandro Madrid como posible partícipe en "actos de encubrimiento" del crimen.

Si el magistrado Alejandro Madrid acoge la solicitud, Rojas, quedaría entonces expuesto no sólo a investigación judicial, sino que a la peor de las sospechas que puede recaer sobre un político: traición.

"Hay antecedentes que indican que él solicitó la autopsia practicada a Eduardo Frei Montalva y que a él se le entregaron los resultados de esa autopsia. El, si bien antes lo reconoció, hoy lo niega y le endosa la autorización a la familia", explica Varela.

La familia, sin embargo, agrega el profesional, "ha sido rotunda en decir que no solicitó esa autopsia. No sólo eso. La familia supo sobre esta autopsia recién en 2002, cuando una persona me reveló su existencia, bajo secreto profesional. Hasta entonces no se sabía nada".

¿Cuál es la importancia de esa autopsia?

Todo indica que la autopsia se usó, en realidad, para extraer sangre y órganos e inyectar formalina. La intención fue extraer los elementos necesarios para investigar si hubo envenenamiento. Se trató de un procedimiento que es reconocido en el proceso como un acto que constituye entorpecimiento a la posibilidad de investigar. Por eso, la importancia de determinar quién la ordenó.

En 2000, recuerda Varela, la familia tenía apenas indicios que lo que pudo haber ocurrido: algunas amenazas telefónicas recibidas mientras Frei Montalva estuvo en la clínica y los antecedentes sobre el uso de químicos y venenos que surgían de la investigación por la muerte de Eugenio Berríos. (Este fue sacado del país por personal de inteligencia del Ejército en 1992, para evitar que declarara ante el magistrado Adolfo Bañados, quien indagaba la muerte del ex canciller Orlando Letelier. Fue asesinado en Uruguay, después de intentar huir de los agentes que lo "custodiaban").

"Lo primero que hicimos fue incorporamos a la causa Berríos, que estaba semiparalizada, en abandono. Varias veces fue cerrada y sólo se reabría por el tezón del abogado de la familia de Berríos, Thomas Erenfeld", recuerda Varela.

Tras la incorporación de la familia Frei, relata, se logró esclarecer el caso Berríos y todos sus participantes fueron enjuiciados. A fines de 2002, la familia Frei interpuso la querella criminal para que se investigara, específicamente, la muerte de Frei, sosteniendo que el equipo que raptó y asesinó a Berríos quería evitar que se descubrieran varios asesinatos con el uso de venenos y agentes químicos. Entre ellos, el de Frei Montalva.

La investigación sobre Berríos avanzó hasta demostrar que existía un laboratorio donde "se fabricaban venenos para matar y que se usaban. Eso está probado", dice Varela. Además, existía una clínica que dirigía la DINA, la Clínica London, que se usaba para experimentar con prisioneros y para alargar la vida de los torturados. Allí, incluso, se daba una inyección especial a los detenidos desaparecidos que serían lanzados al mar.

La justicia determinó que tres médicos que servían a la DINA en aquella clínica, trabajaban también en la Clínica Santa María, donde se operó Frei Montalva, y que uno de ellos, estuvo a cargo del turno nocturno del piso donde estuvo hospitalizado Frei.

"A comienzos de diciembre de 2008, se recibieron los informes periciales que dan por acreditado el delito de homicidio por envenenamiento de Frei Montalva. Ahora sólo falta determinar los partícipes", expone Varela.

¿Frei Montalva era vigilado por los servicios de inteligencia de la dictadura?

Estaba letalmente acorralado por inteligencia militar. Había micrófonos en su casa. Su chofer personal era un infiltrado. Había vigilancia en torno a su domicilio, se controlaba a todos quienes lo visitaban. Había un equipo especial destinado únicamente a seguir a Frei, que entregaban informes a sus superiores. Ese grupo está identificado y ha confesado sus actuaciones. Es el mismo tipo de operación que existía sobre Tucapel Jiménez (líder sindicalista asesinado en su taxi, intentando simular un homicidio por robo). En ambas muertes se intentó simular actos corrientes, pero en situaciones distintas. A Tucapel Jiménez lo balearon y le robaron. Frei murió en una clínica, rodeado de delantales blancos, con el más clásico de los envenenamientos, el más difícil de detectar y sospechar. La Clínica Santa María era la más afamada de la época. Era inimaginable pensar que esos doctores trabajaban en un cuartel secreto, como la Clínica London.

Los crímenes de Orlando Letelier (en Estados Unidos) y Carlos Prats (en Argentina), y el intento de asesinato de Bernardo Leighton (en Italia) tuvieron una repercusión internacional y la dictadura de Pinochet pagó un alto costo por eso. Ahora sabemos que se discutió al interior del régimen que no se podían volver a cometer los mismos errores y planear un crimen con esos medios (bombas, tiroteos) ni con esas connotaciones. Por eso, en el caso de Tucapel, se monta una operación para simular un asalto común. A Frei Montalva era más difícil hacerle algo en la calle.

Por eso se recurre al envenenamiento. Los servicios de inteligencia estaban perfectamente al tanto de sus movimientos y tuvieron mucho tiempo para planificar su muerte, pues Frei Montalva planeó esta operación con varios meses de anticipación. No llegó de urgencia a la clínica. Y si bien mantuvo la información en su entorno familiar y amigos más cercanos, el dato llegó a los servicios secretos a través del personal que estaba infiltrado en su casa.

¿El no estaba consciente de que era vigilado?

Existían sospechas, porque había encontrado micrófonos en su casa y, en otra oportunidad, se descubrió que una bomba había sido instalada en su auto mientras comía con amigos y se logró desarticularla. Pero creo que él no se imaginó que alguien se atrevería a atentar en su contra. Tenía ofrecimientos para operarse en Estados Unidos, pero no los aceptó porque no quería ofender a los médicos chilenos.

¿El se sentía protegido por su relación especial con Estados Unidos?

El era miembro de la Comisión Brandt y viajaba mucho por el mundo. Creo que se sentía a salvo por eso.

Al parecer, en un comienzo, la única integrante de la familia Frei convencida de que su padre había sido asesinado era su hija, la senadora Carmen Frei.

Cuando la familia pidió mi intervención, la familia completa tenía ese convencimiento.

Dirigentes opositores han dicho que Eduardo Frei Ruiz-Tagle está sacando provecho político de la muerte de su padre y que el caso le ha servido para "victimizarse".

Esta investigación comenzó en octubre de 2000 y recién ahora, casi 9 años después, está arrojando pistas y resultados. Ha sido una investigación muy difícil por la naturaleza de los hechos y por el tiempo transcurrido. Era imposible, en octubre de 2000, preveer que esta investigación iba a arrojar resultados justo durante la época de campaña electoral y, menos aún, era posible anticipar que alguien de la familia Frei iba a ser candidato a la presidencia en esta misma fecha. En el año 2000, era muy difícil imaginar que a esta fecha tendríamos tal nivel de precisiones, respaldadas por miles de fojas de páginas judiciales, reunidas en cuatro procesos distintos, en los cuales han sido sometidos a proceso numerosas personas, incluyendo a tres militares uruguayos que fueron extraditados a Chile. Es sólo una concurrencia temporal de los factores, pero no ha habido uso, ni planificación de este proceso judicial. Por lo demás, yo no tengo nada que ver con las actuaciones políticas de nadie, y el juez que investiga el caso, tampoco.

¿Usted cree que el ingeniero químico Eugenio Berríos fue asesinado para que no revelara su conocimiento sobre el envenenamiento de Frei Montalva?

Sí. El caso de Eugenio Berríos es uno de los pocos casos en que está acreditado el involucramiento directo de Pinochet. El dio la orden de sacar de Chile a Berríos y a Carlos Herrera Jiménez (involucrado en el caso de Tucapel Jiménez). Poco antes de morir, cuando se presentó en la comisaría de Canelones, en Uruguay, pidiendo auxilio, Berríos dijo: "Yo soy el químico de Pinochet". Los oficiales de la guardia personal de Pinochet han declarado que ellos piensan que Berríos era un problema para Pinochet y que por eso tuvieron que sacarlo de Chile. Y para que Berríos fuera un problema para Pinochet, tuvo que haber estado envuelto en algo muy grande.

Las opiniones expresadas aquí son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente están de acuerdo con los criterios editoriales de Terra Magazine.

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